Estoy haciendo un cursillo de PNL. La profesora es de lo más encantador y ayer hicimos un ejercicio que me llamó poderosamente la atención. En un momento dado, puso una música suave y nos hizo bailar sin perder el contacto con la compañera, solamente apoyados en el dedo índice y con los ojos cerrados.
Fue algo entrañable, porque con mi pareja, sin vernos, se estableció una complicidad a través del contacto con el dedo y los diversos movimientos, que me llegó a impresionar.
Soy poco dado al baile y a la manifestación exterior, pero te aseguro que fue de lo más enriquecedor. Te recomiendo que lo pruebes.

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